Crédito a corto plazo con pagador público.
Una pyme que factura a un ayuntamiento cobra a 90 días. Una farmacia espera uno o dos meses a que el servicio de salud pague una receta. Un contribuyente espera su devolución del IRPF.
SATAI compra esos derechos de cobro hoy y cobra de la Administración cuando paga. El deudor es público, el plazo es corto y el mismo euro se presta varias veces al año. Compramos a través de originadores que retienen la primera pérdida, y leemos cada operación antes de comprarla.
Los activos se financian con notas privadas, una por estrategia, colocadas entre family offices e inversores cualificados en España y Reino Unido.